Autoridades colombianas anunciaron altas sumas de dinero para dar con los autores de la ola de violencia en la frontera, entre el 26 y 27 de octubre. Mientras que Cúcuta permanece militarizada, disminuye la movilidad en el paso entre Colombia y Venezuela. San Cristóbal. Los enfrentamientos entre grupos irregulares por el control del territorio en la zona metropolitana del departamento de Norte de Santander, en la frontera colombo-venezolana, tiene en zozobra a la población por los ataques que ocurrieron entre el 26 y 27 de octubre, que dejaron más de cuatro personas heridas y dos fallecidos. El experto en seguridad y excomandante de la Policía Nacional de Colombia, coronel retirado Carlos Villadiego, dijo que una de las principales causas del conflicto son más de 50.000 hectáreas de cultivos ilícitos en la zona del Catatumbo, las cuales generan cuatro cosechas al año producto de las condiciones climáticas. Desde este lugar, presuntamente “plagado de la pasta de coca”, se procesa el clorhidrato de cocaína que tiene como destino las islas del Caribe y Norteamérica, lo que trae como consecuencia que las bandas criminales luchen por el control del territorio para actividades como extorsión, secuestro o trata de personas. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por El Impulso (@elimpulso) “Ese control de la zona por parte de grupos al margen de la ley requiere una organización y una logística que en muchos casos se da desde los municipios cercanos como Ocaña, Cúcuta y regiones del territorio venezolano en una lucha que es a muerte”. Según la Policía Metropolitana de Cúcuta existen más de 400 pasos ilegales que van desde Puerto Santander hasta Villa del Rosario, en la frontera. El control de estos lugares son cerrados, abiertos o cambiados de ubicación por parte de los grupos criminales. Incrementa la violencia en frontera Los hechos de violencia aumentaron con la llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia, quien de forma reiter
Fuente: Cronica Uno — Ver nota original