Foto: Europapress El papa León XIV renovó este sábado sus oraciones por los colombianos afectados por el reciente terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado 287 víctimas mortales, e invitó a todos a invocar juntos: «¡Santa María, ruega por nosotros!». Además, encomendó a la intercesión de la Virgen María «a todos aquellos que necesitaban esperanza y consuelo». En especial, ha orado «por los pueblos de Tierra Santa, Ucrania y Rusia, así como por los cristianos que sufrían discriminación o persecución». Así se expresó en el Ángelus del mediodía ante los peregrinos reunidos en Castel Gandolfo, con los que conmemoró la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María invitando a los fieles a contemplar su destino final: la plenitud de la vida eterna en Dios. Durante el rezo, León XIV describió la Asunción como una fiesta de «gran importancia» tanto para la teología católica como para la devoción popular. Según dijo, la solemnidad es especialmente apreciada en las comunidades cuyas catedrales o iglesias parroquiales están dedicadas a Nuestra Señora de la Asunción. El papa reflexionó sobre el hecho de que hay dos maneras principales en que los artistas han representado el misterio de la Asunción a lo largo de los siglos. La primera y más antigua representa la Dormición, o el sueño, de la Madre de Dios. En la segunda, que se desarrolló más tarde en Occidente, María está de pie en el cielo, rodeada de luz, ángeles y santos. Asimismo, subrayó que la primera muestra una verdad «fundamental» de la fe cristiana: es Cristo, que murió y resucitó, quien guía a la humanidad hacia el destino para el que fue creada: la vida eterna. Mientras, la segunda recalca que que María fue asunta al cielo en cuerpo y alma, «en la totalidad de su persona». A su vez, ha incidido en que la Asunción también apunta hacia el destino que aguarda a todos los fieles: la plenitud de la vida al final de los tiempos. «La plenitud de la vida, que hoy admiramos con alegría en María, nos espera también al f
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